Las autoridades comunales de Santa Juana decidieron escalar su ofensiva contra la compañía eléctrica Frontel, acudiendo directamente al Servicio Nacional del Consumidor (Sernac). Esta medida busca asegurar reparaciones económicas para los hogares que se quedaron sin luz durante varios días a raíz del reciente sistema frontal que azotó a la zona del Biobío.
El jefe comunal mantuvo un encuentro con la máxima autoridad regional del organismo de consumo para presentar la queja formal. Desde la alcaldía indicaron que la meta principal es obligar a la empresa a rendir cuentas y entregar una retribución justa a quienes padecieron fallas en el suministro básico, problemas con el agua potable y cortes en la comunicación telefónica, especialmente en zonas rurales.
Por su parte, la firma eléctrica argumentó que la emergencia climática provocó daños severos en la infraestructura, obligando a levantar decenas de postes y kilómetros de tendido eléctrico. Asimismo, la compañía aclaró que las rebajas monetarias por el tiempo sin servicio se cargarán de manera automática en las próximas cuentas de los usuarios, sin necesidad de realizar trámites adicionales, aunque mantuvieron canales abiertos para recibir casos particulares de pérdidas materiales.

