Un verdadero terremoto político y judicial se desató en la zona austral luego de que el Ministerio de Salud le exigiera la renuncia inmediata a su máxima autoridad regional en el área, Fabián Barrientos. La decisión se adoptó tras conocerse antecedentes sobre una indagatoria penal en curso que involucra a la exautoridad en un presunto ilícito de índole sexual, un escenario que obligó al Ejecutivo a actuar con rapidez para resguardar la transparencia de la institución.
La situación escaló aún más durante la tarde sabatina, cuando personal policial arrestó al exfuncionario en las afueras de su domicilio particular. De acuerdo con los antecedentes policiales, los efectivos llegaron al lugar tras un confuso altercado y una pelea que dejó daños visibles en el inmueble, momento en el cual se iniciaron las primeras diligencias investigativas, incluyendo el levantamiento de registros audiovisuales y empadronamiento de testigos.
Desde la Delegación Presidencial manifestaron absoluta consternación por los hechos y remarcaron que la permanencia del exjefe de servicio era insostenible debido a la gravedad de los antecedentes. Durante esta jornada, el imputado será trasladado hasta el tribunal correspondiente para enfrentar su respectivo control de detención y la eventual formalización de cargos por parte del Ministerio Público.

