El futuro de la denominada “Ley Valentín” se definirá en una instancia legislativa mixta, luego de que la Cámara Alta rechazara las modificaciones planteadas por los diputados respecto a los resguardos en edificios. El nudo principal del debate radica en si las medidas de seguridad para evitar accidentes fatales en altura deben ser exigidas por ley o quedar a criterio de cada residente.
Desde el Senado argumentaron que dejar la instalación de mallas y trabas en ventanas como algo voluntario podría restar efectividad a la normativa. Los parlamentarios compararon esta situación con el uso de sistemas de retención infantil en vehículos, donde la obligatoriedad ha demostrado ser clave para salvar vidas de menores de edad.
Por el contrario, un sector minoritario respaldó la postura de la Cámara Baja de mantener el carácter optativo de estos dispositivos en los hogares. Debido a este desacuerdo entre ambas cámaras, los legisladores deberán sentarse a negociar un texto definitivo que logre proteger a los niños y personas con necesidades especiales que habitan en altura.

