Las intensas precipitaciones recientes volvieron a encender las alarmas entre los habitantes de la ribera en Hualqui, quienes observan con temor cómo el caudal del Biobío avanza peligrosamente hacia sus hogares. Residentes históricos del sector recuerdan con angustia las múltiples inundaciones vividas durante el año pasado, criticando que la respuesta de las autoridades locales suele restarle gravedad al peligro inminente de desborde.
A esta compleja situación climática se añade una grave crisis higiénico-sanitaria que afecta a la población desde hace décadas. La ausencia de una red de servicios básicos ha provocado el colapso absoluto de las napas subterráneas y de los sistemas particulares de evacuación, derivando en la filtración de aguas servidas, la proliferación de plagas y la aparición de enfermedades estomacales y brotes de hepatitis entre grandes y chicos.
Frente a este escenario crítico, la dirigencia vecinal exige una solución definitiva a las autoridades mediante la implementación urgente de colectores sanitarios. Por su parte, la municipalidad mantiene un monitoreo activo a través de patrullajes terrestres y tecnología de drones tras decretarse Alerta Amarilla, asegurando que hasta el momento no se reportan viviendas siniestradas por el avance del agua.
En paralelo, los organismos de emergencia y la Seremi de Salud reiteraron una serie de directrices preventivas para la comunidad. Entre las instrucciones principales destacan identificar rutas de evacuación expeditas, alejarse de zonas inundables, evitar conductas riesgosas de turismo fluvial y atender estrictamente los llamados oficiales de evacuación para resguardar la integridad física.

