Frente al pronóstico de lluvias intensas que afectarán a la zona durante la mitad de semana, la administración comunal activó un plan especial de vigilancia en cauces y sectores catalogados como vulnerables. Desde la oficina de gestión de riesgos detallaron que el seguimiento se concentra en puntos críticos como el estero El Queule y el río Andalién, zonas que hasta el momento presentan niveles estables pero que requieren supervisión constante.
El despliegue en terreno incluye un trabajo coordinado junto a los dirigentes vecinales y el uso de datos en tiempo real entregados por la Dirección General de Aguas. Paralelamente, las autoridades reiteraron el llamado a los habitantes de zonas de riesgo para planificar una eventual autoevacuación si las condiciones meteorológicas empeoran, medida que podría reforzarse con alertas oficiales del sistema SAE.
Además del peligro de desbordes en sectores como Nonguén, El Triángulo y Santa Rita, los equipos municipales mantienen bajo revisión los puntos propensos a deslizamientos de tierra tras los recientes socavones registrados en la comuna. Como parte de la estrategia de mitigación, se ha estado entregando material de protección, como plásticos y sacos de arena, a las familias que residen en los puntos más complejos.
Finalmente, los encargados de emergencia aconsejaron a la ciudadanía revisar el estado de techumbres, limpiar bajadas de agua, armar un kit básico de supervivencia y utilizar exclusivamente los canales oficiales para reportar cualquier inconveniente durante el paso del sistema frontal.

