Desde el Ejecutivo manifestaron su total respaldo a la decisión del organismo fiscalizador de levantar cargos contra las compañías Frontel y Codiner. La medida responde a las deficientes respuestas operativas registradas durante el temporal que azotó a la zona sur del país a mediados de julio.
El sistema frontal provocó que más de doscientos mil usuarios perdieran el servicio eléctrico, extendiéndose la emergencia por varios días en numerosos sectores de la región. Según las indagatorias preliminares, las firmas no habrían realizado de manera correcta las labores de despeje de árboles y ramas en las zonas de tendido eléctrico.
Las autoridades recalcaron que las compañías proveedoras de energía deben rendir cuentas ante las infracciones detectadas. Asimismo, insistieron en que los protocolos de reposición del suministro deben aplicarse con absoluta rapidez frente a futuras contingencias climáticas.

