Las alertas se encendieron nuevamente en el continente asiático luego de que las fuerzas armadas detectaran el lanzamiento de al menos dos proyectiles desde territorio norcoreano. Tanto las autoridades militares de Corea del Sur como el Ministerio de Defensa japonés confirmaron el trayecto de los artefactos, los cuales terminaron cayendo en aguas del mar de Japón, también llamado mar del Este.
Este nuevo episodio de tensión bélica llega apenas un día después de que la influyente hermana del líder supremo, Kim Yo-jong, descartara categóricamente los llamados del Organismo Internacional de Energía Atómica para frenar el desarrollo atómico del país. Desde Pionyang han dejado claro que no cederán ante las presiones externas respecto a su arsenal estratégico.
Los reportes de inteligencia detallan que uno de los cohetes recorrió cerca de 450 kilómetros antes de perderse en el mar, despegando desde la zona de Wonsan. Con esto, la administración norcoreana insiste en una política de demostración de fuerza que mantiene en alerta roja a sus vecinos y a las potencias occidentales.




