Durante la jornada del sábado, diversos registros audiovisuales captaron gigantescas columnas de humo negro y llamas en las cercanías del aeropuerto internacional de la capital saudí. Las autoridades locales ya habían emitido advertencias preventivas durante la noche ante la amenaza latente de bombardeos en la zona urbana.
El grupo insurgente yemení asumió la autoría de esta ofensiva coordinada utilizando vehículos no tripulados y proyectiles balísticos. Si bien la facción armada no precisó cuáles eran los blancos exactos en el área metropolitana, testigos y registros gráficos mostraron fuego saliendo desde sectores próximos a depósitos de combustible.
Junto con la acción en la capital, los rebeldes confirmaron que también bombardearon una importante planta petrolera perteneciente a la empresa estatal Aramco, situada en la ciudad costera de Yanbu. Esta escalada bélica ocurre en represalia por supuestas agresiones previas perpetradas en Saná, la capital de Yemen.




