El Poder Judicial ratificó este lunes que Bernarda Vera, quien figuraba oficialmente en el Informe Rettig como detenida desaparecida desde octubre de 1973, está viva. Un examen de ADN realizado a una mujer encontrada el año pasado en Argentina arrojó una coincidencia del 99,9%, cerrando un largo capítulo de dudas sobre su paradero.
De acuerdo con los antecedentes recopilados, Vera logró escapar hacia Argentina con la colaboración de un militante sueco, para posteriormente trasladarse a Suecia, donde obtuvo residencia y nacionalidad antes de retornar al país vecino. La versión oficial sostenía que había sido detenida por militares en la zona sur y que su rastro se había perdido tras un supuesto operativo represivo en la región.
Sin embargo, este relato oficial ya había sido puesto en duda en 2012 por el libro de memorias “De Carranco a Carrán”, escrito por un exmiembro del MIR. En dicha publicación se detallaban movimientos de la exmilitante meses después de la fecha en que se reportó su desaparición, ubicándola huyendo por sectores cordilleranos y cumpliendo labores para su agrupación.
Este giro judicial también ha generado repercusiones políticas, cuestionando la velocidad de las diligencias previas del Ejecutivo tras destaparse el caso en la televisión. Hoy, con 80 años de edad, la historia de Bernarda Vera reescribe un episodio emblemático de los registros de violaciones a los derechos humanos en el país.

