Francia y España se encuentran nuevamente en máxima alerta debido al ingreso de su cuarto episodio de altas temperaturas en lo que va del año, escenario que complica aún más las labores para apagar los múltiples focos de fuego activos en distintos territorios.
De acuerdo a los pronósticos meteorológicos entregados por los organismos oficiales de ambas naciones, los termómetros rondarán los 36 y 37 grados Celsius en zonas como Burdeos y Castilla y León, avivando el riesgo de nuevas emergencias ambientales.
Durante una visita a la zona afectada, el mandatario galo, Emmanuel Macron, calificó la actual temporada de siniestros como la peor registrada desde la Segunda Guerra Mundial, detallando que ya se contabilizan más de 116.000 hectáreas reducidas a cenizas.
Por su parte, los equipos de emergencia lograron frenar el avance de las llamas en el sector de las Landas durante la madrugada, aunque las autoridades advirtieron que la situación sigue siendo delicada y exigieron mantener el máximo cuidado ante la persistencia del calor extremo.

