Luego de más de dos semanas de movilizaciones ciudadanas indefinidas en la Isla Santa María, la empresa Madesal dio pie atrás y anunció oficialmente que renunciará a los permisos de exploración minera que abarcaban cerca de dos mil hectáreas del territorio. La presión ejercida por los habitantes locales, sumada al respaldo del municipio de Coronel, obligó a la compañía a descartar de manera definitiva cualquier intervención de carácter extractivo o energético en el sector.
Mediante una declaración pública, la firma aclaró que el proceso legal para dejar sin efecto estas solicitudes requiere cumplir una serie de trámites jurídicos obligatorios. Según el cronograma presentado por la corporación, los pasos legales se extenderán hasta mediados de 2027, periodo en el cual se espera firmar las escrituras de renuncia y gestionar su cancelación definitiva ante los tribunales correspondientes.
Como gesto para calmar los ánimos y otorgar mayor transparencia, la compañía abrió la puerta a traspasar los derechos directamente a los isleños o, en su defecto, instalar una mesa de seguimiento mensual. Esta instancia colaborativa incluiría a dirigentes comunitarios, autoridades edilicias y representantes corporativos para revisar de cerca el avance de los trámites.
Finalmente, la organización aclaró que la antigua propuesta de energía eólica que figuraba en su portal web corresponde a una idea antigua que ya fue descartada hace años. De esta forma, intentaron calmar la incertidumbre instalada en la comunidad, asegurando que no existe ninguna iniciativa de desarrollo energético vigente en la ribera insular.

