Durante una votación secreta realizada este 24 de julio, la Asamblea de los Estados Partes decidió echar al máximo persecutor del tribunal internacional, Karim Khan. Un total de 82 naciones respaldaron la medida basándose en el artículo 46 del Estatuto de Roma, tras concluir que el abogado incurrió en faltas éticas imperdonables y faltó gravemente a sus deberes.
Todo este proceso se originó a fines del año pasado, cuando salieron a la luz acusaciones de hostigamiento sexual que apuntaban directamente a Khan. En ese momento, la denunciante afirmó que el ex fiscal intentó presionarla durante un año para entablar un vínculo íntimo y que incluso la tocó sin su consentimiento, situaciones que el afectado rechazó tajantemente en su oportunidad.
Sin embargo, las indagatorias realizadas por la instancia de supervisión interna de la ONU terminaron por derrumbar su defensa. El organismo internacional ratificó que existían antecedentes sólidos y evidencias suficientes tanto del testimonio de la afectada principal como de otras dos personas que sufrieron situaciones similares, sellando así la salida definitiva del funcionario.

