Las fuerzas de la Guardia Revolucionaria de Teherán informaron que lograron bloquear el paso de tres naves petroleras que buscaban cruzar una zona minada en el estrecho de Ormuz. Según el reporte oficial difundido por medios locales, la intervención ocurrió luego de que uno de los tanqueros sufriera una explosión y terminara envuelto en llamas, lo que obligó a los otros dos cargueros a retroceder de inmediato. Desde el régimen persa recalcaron que esta vía marítima se encuentra bajo su vigilancia estricta y advirtieron que cualquier embarcación que intente navegar por el sector sin autorización previa correrá la misma suerte.
Por otro lado, la escalada bélica no da tregua en la zona. El Comando Central norteamericano confirmó que sus fuerzas ejecutaron una nueva jornada de ofensivas aéreas contra instalaciones militares de Irán, sumando ya doce noches seguidas de bombardeos ordenados por la administración de Donald Trump. Estas operaciones militares buscan mermar la capacidad defensiva y ofensiva de Teherán, con el propósito declarado de garantizar la seguridad de la navegación comercial y de las tripulaciones civiles que transitan habitualmente por estas conflictivas aguas.
En el plano diplomático, las negociaciones para alcanzar un entendimiento definitivo sobre el programa nuclear y un alto el fuego permanente siguen estancadas. El mandatario estadounidense señaló durante un acto público que las autoridades iraníes todavía no muestran una disposición real para sellar un pacto duradero, pese a los severos daños sufridos por sus fuerzas. Cabe recordar que, aunque hace unas semanas se había conseguido una tregua temporal para destrabar el paso en el estrecho, el acuerdo se desmoronó rápidamente y el intercambio de fuego se mantiene activo.

