Este mes empezó a aplicarse un nuevo ajuste tarifario en la electricidad a lo largo del territorio nacional, empujando las cuentas al alza justamente en la época del año donde más energía se gasta debido a la calefacción y los días más cortos. Frente a este escenario, especialistas en tecnología para el hogar recalcan que no se trata de dejar de usar los aparatos, sino de cambiar la forma en que interactuamos con ellos para gastar menos recursos.
Una de las claves principales pasa por maximizar el rendimiento de la lavadora y el lavavajillas juntando la mayor cantidad de prendas o platos antes de echar a andar un ciclo. Asimismo, los expertos sugieren preferir el agua fría en la ropa de uso diario y reservar la temperatura alta exclusivamente para casos de manchas difíciles, logrando así un ahorro considerable en cada lavado.
Por otro lado, durante los meses de frío la secadora se vuelve indispensable, por lo que es vital retirar el exceso de agua con un buen centrifugado previo y limpiar los filtros con constancia para que el aire circule sin atados. En la cocina, modular el uso del horno y aprovechar el calor remanente al apagarlo también suma puntos para cuidar el presupuesto familiar.
Finalmente, mantener la puerta del refrigerador cerrada el mayor tiempo posible y revisar que los sellos de goma estén en buen estado evita que el motor trabaje de más. Junto con estas costumbres, realizar una limpieza periódica de filtros y revisar la etiqueta de eficiencia energética al momento de vitrinear nuevos equipos son medidas esenciales para capear el invierno.

