Un importante forro vial generado por un socavón en la avenida Altamirano mantiene con dolores de cabeza a los habitantes de Valparaíso, especialmente a quienes se movilizan a diario en microbús hacia el sector de Playa Ancha. Debido a la emergencia, los recorridos de las líneas 506, 510 y 602 debieron ser desviados transitoriamente por la avenida Gran Bretaña para mantener la conectividad en la zona.
No obstante, a través del monitoreo por GPS, la Seremi de Transportes y Telecomunicaciones descubrió que algunos choferes están haciendo caso omiso a la ruta alternativa y no completan el trazado establecido. Ante esta situación, equipos de fiscalización salieron a la calle para asegurar que las máquinas cumplan con el recorrido de emergencia mientras se extiendan las faenas de reparación en la vía afectada.
Para solucionar este cacho, la cartera de Transportes se encuentra coordinando acciones junto a Obras Públicas, abarcando tanto a la Dirección de Obras Portuarias como a Vialidad. El objetivo es estructurar un plan de contingencia eficiente que resguarde la movilidad de los pasajeros afectados por las obras.
Por otro lado, el diputado Luis Cuello alzó la voz respecto a la crisis, advirtiendo que los vecinos son los que pagan los platos rotos ante la escasez de locomoción colectiva. El parlamentario enfatizó que cualquier paralización solo perjudicaría a los usuarios comunes y corrientes, por lo que exigió una respuesta más ágil por parte del Ejecutivo para solucionar el problema.

