El formato inmobiliario conocido como multifamily anotó un nuevo récord en el primer semestre de este periodo al rebasar la barrera de las 50 mil unidades operativas en la capital chilena. De acuerdo con un análisis de la firma internacional CBRE, el sector acumula 216 complejos residenciales bajo una administración centralizada y orientada por completo a la renta, registrando además un nivel de ocupación que roza el 95%.
Este modelo de negocio, donde un único dueño —usualmente un fondo de inversión o grandes inmobiliarias— administra el edificio entero, ha crecido con fuerza debido a las dificultades actuales para acceder a un crédito hipotecario. Comprar casa propia se ha vuelto complejo para gran parte de la ciudadanía, lo que consolida el arriendo a largo plazo como la principal alternativa habitacional y asegura una demanda firme para estos operadores.
Santiago Centro concentra la mayor cantidad de estos inmuebles, aunque las comunas del sector oriente destacan por su dinamismo al acaparar más de la mitad de las nuevas entregas. A esto se suma el interés de nuevos actores provenientes del comercio y la construcción tradicional, quienes apostarán por levantar más de mil departamentos adicionales en los próximos años.
Pese a ofrecer márgenes más acotados si se comparan con bodegas u oficinas, este mercado atrae capitales por su estabilidad y bajo riesgo financiero. Actualmente, existen sobre siete mil departamentos en plena fase de construcción y se proyecta la llegada de más desarrolladores al rubro hacia el año 2028.

