A pesar de que han pasado varios días desde el paso del sistema frontal por la Región de Coquimbo, la comuna de Río Hurtado sigue sufriendo los peores estragos del temporal. Cerca de 700 habitantes de sectores rurales permanecen completamente aislados, debiendo depender de vehículos con tracción en las cuatro ruedas o de operativos aéreos para poder comunicarse y recibir suministros básicos.
La alcaldesa de la zona explicó que el fenómeno climático fragmentó el territorio en múltiples sectores incomunicados. Los daños en la infraestructura vial son severos y los puentes destruidos demandan reparaciones complejas, por lo que el municipio está pidiendo un refuerzo urgente al Ministerio de Obras Públicas para habilitar los caminos lo antes posible.
Junto con el problema de la conectividad, la preocupación se centra en la destrucción total de los sistemas de agua potable y alcantarillado en localidades como Tabaqueros y Taunco. Esta situación podría desencadenar una crisis sanitaria de gran magnitud que incluso pondría en riesgo el tranque Recoleta y el suministro hacia Ovalle, por lo que ya se solicitaron fondos de emergencia para levantar módulos sanitarios provisorios.
Mientras tanto, en el resto de la provincia de Limarí y en sectores de Choapa, las autoridades reportan avances significativos en la reposición de la luz y el despeje de rutas. Sin embargo, decenas de familias siguen atrapadas en zonas cordilleranas y rurales, donde las labores de ayuda humanitaria y la entrega de alimento para animales continúan siendo un desafío diario.

