Nuevos antecedentes salieron a la luz en el marco de la indagatoria que involucra al exseremi de Salud de la región de Magallanes, Fabián Barrientos Andrade. La autoridad sanitaria perdió su puesto luego de que el Gobierno le exigiera la renuncia inmediata tras conocerse su arresto domiciliario en la ciudad de Punta Arenas durante el fin de semana pasado.
De acuerdo con la carpeta investigativa del Ministerio Público, todo se originó tras la contratación de un servicio de acompañamiento. La afectada declaró ante la justicia que el exfuncionario le habría administrado fármacos para dejarla inconsciente y así concretar la agresión sexual al interior de su vivienda. Tras despertar, se produjo una discusión con daños materiales que alertó a Carabineros, quienes procedieron a su arresto flagrante.
Por solicitud de la Fiscalía, el tribunal decidió extender la detención del imputado a la espera de peritajes toxicológicos concluyentes antes de la formalización de cargos. En tanto, el representante legal del acusado rechazó tajantemente las acusaciones, asegurando que la cita fue absolutamente voluntaria y que el altercado final solo respondió a un problema de dinero entre ambos.
Paralelamente, la defensa cuestionó la manera en que el Ejecutivo gestionó la salida del otrora representante regional, afirmando que no existió una comunicación directa para pedir su dimisión mientras se encontraba privado de libertad. Las diligencias policiales y científicas siguen en curso para esclarecer las responsabilidades penales de esta bullada causa.

