Un dictamen reciente de la Corte de Apelaciones de Concepción estableció que el Banco Itaú y la Junta Nacional de Bomberos tendrán que restituir una millonaria suma de dinero a los hijos de una pareja fallecida. La controversia judicial estalló luego de que la institución bancaria traspasara más de 100 millones de pesos a los voluntarios, argumentando una supuesta normativa sobre cuentas bancarias inactivas.
El calvario para la familia comenzó cuando intentaron obtener información sobre las platas que sus padres, Anselmo Briones y Alicia Pérez, habían dejado depositadas. Durante años, los descendientes golpearon puertas sin obtener respuestas claras por parte del banco, hasta que un recurso judicial obligó a la entidad a admitir la existencia de los fondos, revelando además que ya los habían transferido.
Tras analizar los antecedentes, el tribunal de alzada penquista calificó el procedimiento del banco como completamente irregular y decretó que los dineros deben retornar a manos de la familia afectada. Pese al lapidario fallo judicial, la institución financiera decidió impugnar la resolución, por lo que la última palabra sobre este caso la tendrá la Corte Suprema.

