Cada 23 de julio se conmemora el Día Mundial de las Ballenas y los Delfines, una fecha impulsada en 1986 por la Comisión Ballenera Internacional para poner freno a la matanza indiscriminada que casi borra del mapa a estos mamíferos marinos durante el siglo pasado. Mientras la evolución tardó millones de años en poblar los océanos con gigantes como la ballena azul, la acción humana estuvo a punto de exterminarlos en apenas unas décadas.
A nivel nacional, la extensa costa del Pacífico cumple un rol estratégico para la biodiversidad acuática. De las cerca de 87 variedades de cetáceos que existen en el mundo, unas 43 se han avistado en aguas chilenas, lo que equivale a casi la mitad del total global entre especies residentes, migratorias y transeúntes.
En la Región del Biobío, este escenario se refleja claramente en Caleta Chome, un sector privilegiado por su cercanía con el Cañón submarino del Biobío. Esta zona actúa como una verdadera ruta marina para los animales, marcando una transformación radical respecto al siglo pasado, cuando funcionaba allí una planta de caza ballenera.
Actualmente, el antiguo polo industrial dio paso a iniciativas de turismo sustentable enfocadas en el avistamiento respetuoso. Desde Koncevision TV recordamos que, aunque la prohibición de caza sigue siendo clave, la convivencia armónica entre las comunidades locales y la fauna marina es fundamental para asegurar su preservación futura.

