El camino hacia la cima no fue fácil para este compatriota de 30 años, quien se crió solo junto a su madre y comenzó a cortar el pelo desde los 15 para salir adelante. Tras pasar por el ejército y vivir tres años en Estados Unidos como barbero indocumentado, decidió jugársela por completo vendiendo sus cosas para partir a Europa sin garantía de éxito.
Tras enfrentar duros momentos económicos en España e Italia, donde incluso llegó a deber dinero a su agencia y sobrevivir a base de arroz con huevo, el joven dio un giro radical a su estilo de vida. Implementó una disciplina estricta de alimentación, calistenia y hábitos saludables que transformaron su físico y le abrieron las puertas en la competitiva industria de la moda europea.
El punto de inflexión llegó en la Semana de la Moda de Milán, donde compitió contra cientos de postulantes para ser seleccionado por la prestigiosa firma italiana. Hoy, tras desfilar ante figuras mundiales como el futbolista Erling Haaland, el modelo disfruta de este gran logro y ya planea regresar a Chile próximamente para visitar a su familia y cazar nuevos talentos.

