El partido entre los acereros y Cobresal por la jornada 16 del torneo nacional se salió de control en la recta final, específicamente a los 85 minutos de juego. El juez central detuvo las acciones para aplicar el protocolo médico tras un fuerte choque entre jugadores del cuadro visitante, lo que desató la furia desmedida del volante uruguayo Kevin Altez.
El mediocampista se acercó a reclamar de manera descontrolada por la pausa y, tras un intercambio de palabras que escaló rápidamente a provocaciones físicas, el deportista le propinó un golpe con la cabeza al colegiado Héctor Jona. Ante la gravedad de la agresión, el juez no dudó en mostrarle la tarjeta roja de manera directa.
Ahora, el exjugador del fútbol charrúa se prepara para recibir una dura sanción disciplinaria. De acuerdo con la normativa vigente de la ANFP, agredir o intentar atacar a los jueces del partido contempla castigos que fácilmente pueden oscilar entre los cuatro y diez encuentros fuera de las canchas, a la espera de lo que decida formalmente el Tribunal de Disciplina.

