A un par de meses de haber arrancado, la iniciativa impulsada por el Servicio de Salud Talcahuano ya suma cerca de un millar de prestaciones médicas y psicosociales en las comunas afectadas por los siniestros. Gracias a fondos extraordinarios del Minsal que superan los 178 millones de pesos, se logró contratar a personal especializado que estará desplegado en terreno durante medio año.
El plan contempla dos flancos de acción bien definidos. Por un lado, profesionales enfocados en el área comunitaria realizan visitas casa por casa, monitorean a pacientes crónicos y se encargan de repartir fármacos y alimentos. Paralelamente, un contingente enfocado en salud mental ofrece apoyo psicológico y contención a los vecinos que lo pasan mal tras la emergencia.
Las autoridades comunales aplaudieron la medida, destacando que el alivio no debe llegar solo en la reconstrucción de casas, sino también en sanar el lado emocional de la gente. Desde los municipios recalcaron que esta ayuda permite entregar una respuesta ágil y oportuna en los centros de salud familiar y los CECOSF del sector.
Por su parte, los dirigentes vecinales agradecieron la presencia constante de los profesionales en los barrios. Según comentaron los propios funcionarios de la salud, este despliegue era sumamente necesario para dar una atención integral y profesional a las comunidades que cargan con el peso de la catástrofe.

