El directorio de la principal minera del país, encabezado por Bernardo Fontaine, decidió contratar los servicios de la consultora KPMG para examinar con lupa los reportes de extracción correspondientes a los periodos 2024 y 2025. La diligencia se puso en marcha luego de destaparse un cálculo abultado de aproximadamente 27 mil toneladas en las cifras oficiales, un error que terminó costando millones en incentivos económicos mal entregados a miles de trabajadores.
La misión quedó en manos de la trasandina Valeria Flaviani, quien se desempeña como socia de auditoría interna en la filial nacional de la compañía de asesorías. Esta experta cuenta con una trayectoria de más de dos décadas enfocada en la gestión de riesgos, el cumplimiento normativo y la prevención de fraudes financieros dentro del mundo corporativo.
El desliz estadístico generó un verdadero terremoto al interior de la firma estatal, hastiando el final del ciclo liderado por Máximo Pacheco y forzando la salida del entonces presidente ejecutivo, Rubén Alvarado, cuyo puesto fue asumido posteriormente por el exjefe de Cochilco, Jorge Gómez.
Además de su larga experiencia profesional en empresas tecnológicas y financieras de la región, Flaviani destaca públicamente por su rol activo en organizaciones que fomentan la participación femenina en cargos de alta gerencia, presidiendo actualmente el capítulo local de Women Corporate Directors.

