Un tribunal de Bélgica decidió mantener en prisión preventiva a la exagente de origen chino que trabajaba como practicante en el cuartel general de la OTAN y que enfrenta graves cargos por espionaje. Durante una sesión a puertas cerradas, la fiscalía federal confirmó que la solicitud de salir en libertad condicional fue descartada por completo.
A pesar de este revés judicial, el equipo legal de la imputada mantiene la opción de recurrir a una instancia superior para revertir la medida cautelar. Mientras tanto, los protocolos legales del país europeo establecen que su situación legal debe ser reevaluada de manera periódica durante las primeras etapas de la investigación.
Por motivos de reserva judicial y protocolos locales, las autoridades han evitado divulgar la identidad de la ciudadana canadiense. No obstante, los antecedentes preliminares indican que su captura se concretó tras detectarse movimientos sospechosos al interior del organismo internacional.

