Las autoridades galas instruyeron la salida preventiva de miles de veraneantes ubicados en recintos recreativos próximos a la costa atlántica. La medida se tomó ante el riesgo latente de que las llamas avancen sin freno por culpa de las altas temperaturas pronosticadas.
El siniestro forestal, que lleva una semana consumiendo miles de hectáreas de vegetación en el departamento de Gironda, se mantiene contenido a medias por las brigadas de emergencia. Durante la última jornada se registraron múltiples rebrotes que obligaron a desplegar recursos adicionales para evitar mayores daños.
Los equipos de emergencia enfrentan un escenario climático sumamente adverso debido a la presencia de vientos secos y una intensa masa de calor que afecta al suroeste del país europeo, superando los umbrales habituales para la época.

