A través de un comunicado oficial, los legisladores del Partido Socialista manifestaron su total repudio ante las recientes declaraciones de Ítalo Omegna, quien hasta hace poco se desempeñaba como asesor legislativo. El documento califica el registro como un acto de extrema crueldad y degradación moral, señalando que este tipo de conductas resulta inaceptable para cualquier persona ligada al trabajo parlamentario.
El texto enfatiza que quienes emiten comentarios de esa naturaleza contra la infancia y las familias carecen por completo de la ética necesaria para incidir en la creación de leyes en el país. Asimismo, emplazaron directamente a la colectividad política involucrada a fijar una postura clara frente a lo sucedido, cuestionando además iniciativas impulsadas desde ese sector.
Finalmente, la declaración exige un pronunciamiento por parte de la testera del movimiento, advirtiendo que guardar silencio frente a episodios de esta gravedad equivale a volverse cómplice de la situación, y recalcaron que la ciudadanía exige explicaciones sobre los estándares éticos que rigen a sus militantes.

