Un estudio elaborado por el centro de análisis Atlantic Council confirmó que la potencia norteamericana sigue liderando la inyección de capital extranjero en Latinoamérica y el Caribe, superando con holgura a sus competidores en diversos frentes económicos.
Los datos indican que los proyectos de nueva creación financiados por Washington aportan una mayor cantidad de puestos laborales en comparación con los dineros provenientes de Europa o Asia, destacando además en rubros como la energía, la tecnología y la manufactura.
Por otro lado, la presencia asiática ha experimentado un despegue notable durante los últimos años, multiplicando su participación en áreas como la infraestructura portuaria, la industria automotriz y la extracción de recursos naturales.
Ante este escenario, los expertos advierten que existe una diferencia importante respecto a los minerales estratégicos, donde la nación oriental supera ampliamente las inversiones estadounidenses, un punto clave para la seguridad de las cadenas de suministro globales.

